domingo, 4 de diciembre de 2011
lunes, 28 de noviembre de 2011
Volver ~
Dios le decía: "Te conozco más de lo que pensás... te conozco desde que el mundo no era mundo, y desde que el tiempo no se había empezado a contar..."
Ya habían pasado años... Ahora yo brillaba con una luz increíble, resaltaba entre la multitud, y llamaba la atención sin parar. Cada palabra que decía era escuchada, cada lágrima secada, cada sonrisa compartida y admirada. Todos sabemos que esa luz trae consigo también la envidia de la gente, la soberbia mía, la soledad...
Y Molly había empezado a desaparecer. A hacerse invisible en mí. Pero una piedra apareció en el camino. La gente me empezaba a ver como mero objeto, y ella apareció para sacar esa que parecía muerta en mí...
Tenía el cabello del color del oro, y los ojos del color del mar, pero ella valía más que el agua y el oro juntos... ♥ ~
Ya habían pasado años... Ahora yo brillaba con una luz increíble, resaltaba entre la multitud, y llamaba la atención sin parar. Cada palabra que decía era escuchada, cada lágrima secada, cada sonrisa compartida y admirada. Todos sabemos que esa luz trae consigo también la envidia de la gente, la soberbia mía, la soledad...
Y Molly había empezado a desaparecer. A hacerse invisible en mí. Pero una piedra apareció en el camino. La gente me empezaba a ver como mero objeto, y ella apareció para sacar esa que parecía muerta en mí...
Tenía el cabello del color del oro, y los ojos del color del mar, pero ella valía más que el agua y el oro juntos... ♥ ~
lunes, 7 de diciembre de 2009
La mujer inolvidable ~

¿Y si lo hubiera conocido antes? ¿Y si eso me evitaba tantos problemas? ¿Y si eso era un problema más?
Si supiera que cada parte de mí es suya. Si supiera que mis ojos sólo lo miran a él. Si entendiera que me duele el pecho cuando no lo puedo ver. Si supiera las veces que he llorado por eso. Si supiera las veces que he llorado por miedo a perderlo. Si supiera que cada cosa que hago, la hago pensando en él. Si supiera lo feliz que me hace. Si entendiera que vino a mi vida para cambiarla para siempre. Si comprendiera que ya no puedo vivir sin él. Si comprendiera todo esto que siento. Y si sintiera lo mismo que yo...
En uno de sus típicos ataques de inseguridad, Molly recordó un libro que había leído hace años: Rebecca, una mujer inolvidable. El mismo, relataba la historia de una joven que se casaba con un viudo. Dicha joven sabía que Rebecca, la esposa muerta del hombre, había sido para él la mujer de su vida, que él jamás la olvidaría, lo que colmaba a la protagonista de tristeza y confusión. Estaba obsesionada con Rebecca. Rebecca acá, Rebecca allá; y sentía que el hombre sólo la usaba para olvidarse de su esposa.
Pero a mí no se me van las esperanzas. En el final, la protagonista se entera que el viudo no se podía olvidar de Rebecca porque él había sido quien la había matado. Tan arrogante, egoísta y odiosa Rebecca. Y resulta que el pobre hombre asesino, amaba a nuestra pobre joven protagonista.
Una vez en una película, oí que decían "una mujer siempre se da cuenta cuando la besan pensando en otra"... o que te usan para olvidar.
Molly cree que anda en una de esas. Yo no. Yo sé que me amará como si el pasado no existiera, y tuviera el corazón a estrenar... ~
Abejas ♥
Se dio vuelta cuando alguien le gritó: "¡Jones! Bájese de su nube y póngase a trabajar", y lo miró confundida. Reaccionó adecuadamente, porque sólo se limitó a mirarle sus labios moverse e imaginarlos a penas rosándo los suyos. Era simplemente perfecto. Mas la vida nos enseñó tanto a ella como a mí, que las flores hermosas nos pueden sorprender con abejas adentro que nos piquen un dedo... Sí, un dedo. ~
lunes, 3 de agosto de 2009
♦

No recé por los enamorados,
Sino por los que buscaban estarlo,
Y a alguien que de ellos también lo estuviera,
Sin ocultarlo.
Me arrodillé ante el nombre,
Que a algunos bendice,
Y a otros los hace llorar,
Hasta los maldice.
No diré que odio al alado,
Aunque no negaría
Que me gustaría robarle la flecha,
Y hacer estragos.
Salgo a caminar para pensar
en que hoy no es mi día,
nadie me dedica una flor, ni una canción,
nadie me viene a besar...
Sí, sí soy feliz igual,
Envídienme porque no lloro,
Mis rezos serán escuchados, lo sé,
Y ya nada me hará mal...
Equilibrio (tercera parte)

Fuerzas opuestas, Molly y yo... Y es claro, para variar una piensa y la otra siente. Si bien la mente puede poner las cosas sobre una balanza, el corazón la desequilibra por completo. Molly, sentada en una silla de madera oscura, sostenía su cabeza mientras observaba la balanza. Me levanté de mi silla con desesperación... ¡Ella era la que tenía que ayudar a equilibrarla, no yo! Y para matar el tiempo, tomé la balanza y me dediqué a lustrarla...
Molly, que ya parecía que sufría de autismo, por fin dejó soltar palabras de su boca. "Yo avisé que al mundo lo veo con otros ojos, no me echés la culpa", dijo.
martes, 21 de julio de 2009
♣
- Es siempre lo mismo - dijo Molly con uno de sus suspiros que uno tanto puede llegar a amar, como a odiar-: una sueña con esas cosas que más desea, y despierta sabiendo que no sólo no tiene eso que desea, sino mucho menos también.
- Hasta los sueños, querida, son obra del destino - le dijo un duende al oído.
- Hasta los sueños, querida, son obra del destino - le dijo un duende al oído.
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