domingo, 18 de diciembre de 2011
Método rápido y fácil de acceder al Infierno
Rompamos ilusiones; disolvamos romances. Dejemos sin responderse preguntas que se pueden responder, y sin sacarse dudas que se pueden sacar. Usemos y abusemos de los seres más débiles. Cortemos la risa y la sonrisa; estimulemos el llanto, el odio, la ira y el rencor. Dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy. Interrumpamos a quien tiene algo para decir; callemos al que necesita hablar. Despreciemos las artes y el saber. No le demos una mano a quien la requiera; no nos preocupemos por las necesidades, los deseos y los sueños de los demás. Apaguemos cada luz interior; matemos la esperanza, y sólo así nos ganaremos el Infierno. ~
domingo, 4 de diciembre de 2011
Vale la pena vivir ♥ ~
Un beso espontáneo y apasionado. Una lágrima que vale ser derramada. El abrazo de un amigo. Despertarse de una pesadilla. Las sábanas limpias. El amanecer y el atardecer. La sombra de los árboles. Bajar la ventanilla del auto y sentir el viento. Enterrar los pies en arena. Plantar una nueva flor. Cocinar algo y picar las cosas que le vas poniendo a la comida. Rezar. Caminar con seguridad. La sensación de bienestar después de hacer deporte. Que te agarren de atrás por la cintura. Dormir la siesta. Los Viajes. Visitar un museo. El olor al pasto mojado. Sentarse en reposeras con tu amor una noche de verano, y mirar las estrellas juntos. La ropa perfumada. Las fiestas. Las vacaciones. Dormir abrazados. Quedarse en la ducha haciendo nada. Las "limpiezas generales". La casa limpia. Escuchar música. Aprender a tocar un instrumento. La risa. Los días de lluvia necesarios. El olor a lluvia. Aprender algo nuevo. Enseñar. Mariposas en la panza. Bailar hasta dejar todas las penas atras. La familia. Que el agua del mar te moje los pies. Los llamados por teléfono, las visitas, los regalos y los mensajes el día de tu cumpleaños. Las estaciones. Apreciar el arte. Encontrar una película en el cable que ya viste, pero dejarla porque te hace tan bien volver a verla. Estudiar con un amigo. Aprobar un examen. Trabajar en lo que a uno le guste. Ver la inmensidad de las montañas. Ver nuestro reflejo en el lago. Mirarse a los ojos con la persona amada, acostados después de hacer el amor, y darse cuenta que lo amás aun más de lo que creías. Recordar anécdotas y reírse con amigos. Poder ayudar a alguien que lo necesite. Comer sin culpas. Tener un hijo. Ver a alguien partir, pero empezar a ver todo lo bueno que nos dejó a los que quedamos, y saber que está en un lugar mejor. Pedir perdón y dar gracias. Amar y ser amado. ♥ ~
lunes, 28 de noviembre de 2011
Volver ~
Dios le decía: "Te conozco más de lo que pensás... te conozco desde que el mundo no era mundo, y desde que el tiempo no se había empezado a contar..."
Ya habían pasado años... Ahora yo brillaba con una luz increíble, resaltaba entre la multitud, y llamaba la atención sin parar. Cada palabra que decía era escuchada, cada lágrima secada, cada sonrisa compartida y admirada. Todos sabemos que esa luz trae consigo también la envidia de la gente, la soberbia mía, la soledad...
Y Molly había empezado a desaparecer. A hacerse invisible en mí. Pero una piedra apareció en el camino. La gente me empezaba a ver como mero objeto, y ella apareció para sacar esa que parecía muerta en mí...
Tenía el cabello del color del oro, y los ojos del color del mar, pero ella valía más que el agua y el oro juntos... ♥ ~
Ya habían pasado años... Ahora yo brillaba con una luz increíble, resaltaba entre la multitud, y llamaba la atención sin parar. Cada palabra que decía era escuchada, cada lágrima secada, cada sonrisa compartida y admirada. Todos sabemos que esa luz trae consigo también la envidia de la gente, la soberbia mía, la soledad...
Y Molly había empezado a desaparecer. A hacerse invisible en mí. Pero una piedra apareció en el camino. La gente me empezaba a ver como mero objeto, y ella apareció para sacar esa que parecía muerta en mí...
Tenía el cabello del color del oro, y los ojos del color del mar, pero ella valía más que el agua y el oro juntos... ♥ ~
lunes, 7 de diciembre de 2009
La mujer inolvidable ~

¿Y si lo hubiera conocido antes? ¿Y si eso me evitaba tantos problemas? ¿Y si eso era un problema más?
Si supiera que cada parte de mí es suya. Si supiera que mis ojos sólo lo miran a él. Si entendiera que me duele el pecho cuando no lo puedo ver. Si supiera las veces que he llorado por eso. Si supiera las veces que he llorado por miedo a perderlo. Si supiera que cada cosa que hago, la hago pensando en él. Si supiera lo feliz que me hace. Si entendiera que vino a mi vida para cambiarla para siempre. Si comprendiera que ya no puedo vivir sin él. Si comprendiera todo esto que siento. Y si sintiera lo mismo que yo...
En uno de sus típicos ataques de inseguridad, Molly recordó un libro que había leído hace años: Rebecca, una mujer inolvidable. El mismo, relataba la historia de una joven que se casaba con un viudo. Dicha joven sabía que Rebecca, la esposa muerta del hombre, había sido para él la mujer de su vida, que él jamás la olvidaría, lo que colmaba a la protagonista de tristeza y confusión. Estaba obsesionada con Rebecca. Rebecca acá, Rebecca allá; y sentía que el hombre sólo la usaba para olvidarse de su esposa.
Pero a mí no se me van las esperanzas. En el final, la protagonista se entera que el viudo no se podía olvidar de Rebecca porque él había sido quien la había matado. Tan arrogante, egoísta y odiosa Rebecca. Y resulta que el pobre hombre asesino, amaba a nuestra pobre joven protagonista.
Una vez en una película, oí que decían "una mujer siempre se da cuenta cuando la besan pensando en otra"... o que te usan para olvidar.
Molly cree que anda en una de esas. Yo no. Yo sé que me amará como si el pasado no existiera, y tuviera el corazón a estrenar... ~
Abejas ♥
Se dio vuelta cuando alguien le gritó: "¡Jones! Bájese de su nube y póngase a trabajar", y lo miró confundida. Reaccionó adecuadamente, porque sólo se limitó a mirarle sus labios moverse e imaginarlos a penas rosándo los suyos. Era simplemente perfecto. Mas la vida nos enseñó tanto a ella como a mí, que las flores hermosas nos pueden sorprender con abejas adentro que nos piquen un dedo... Sí, un dedo. ~
lunes, 3 de agosto de 2009
♦

No recé por los enamorados,
Sino por los que buscaban estarlo,
Y a alguien que de ellos también lo estuviera,
Sin ocultarlo.
Me arrodillé ante el nombre,
Que a algunos bendice,
Y a otros los hace llorar,
Hasta los maldice.
No diré que odio al alado,
Aunque no negaría
Que me gustaría robarle la flecha,
Y hacer estragos.
Salgo a caminar para pensar
en que hoy no es mi día,
nadie me dedica una flor, ni una canción,
nadie me viene a besar...
Sí, sí soy feliz igual,
Envídienme porque no lloro,
Mis rezos serán escuchados, lo sé,
Y ya nada me hará mal...
Equilibrio (tercera parte)

Fuerzas opuestas, Molly y yo... Y es claro, para variar una piensa y la otra siente. Si bien la mente puede poner las cosas sobre una balanza, el corazón la desequilibra por completo. Molly, sentada en una silla de madera oscura, sostenía su cabeza mientras observaba la balanza. Me levanté de mi silla con desesperación... ¡Ella era la que tenía que ayudar a equilibrarla, no yo! Y para matar el tiempo, tomé la balanza y me dediqué a lustrarla...
Molly, que ya parecía que sufría de autismo, por fin dejó soltar palabras de su boca. "Yo avisé que al mundo lo veo con otros ojos, no me echés la culpa", dijo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

